Aumenta la explotación laboral, ¿qué hacen los sindicatos y políticos para combatirla? Hay en España más de 6 millones de parados, en el mundo más de 1.500 millones. El 60% de los trabajadores del mundo no tienen ningún tipo de contrato laboral. Hay más de 400 millones de niños esclavos.
Saben que provocan la subcontratación cuando deslocalizan la producción, cuando encargan pedidos inasumibles, cuando no la penalizan, cuando consienten y promueven jornadas extenuantes y salarios de miseria. Sus fortunas son paro en Europa y USA y esclavitud en China, Bangladesh, Marruecos,...
En la tarde del Viernes 31 de Mayo las calles de varias ciudades de España (Santiago, Burgos, Madrid y Las Palmas) gritaron en solidaridad con los parados y explotados que empresas como Inditex van dejando atrás en su carrera por acumular más riqueza a costa del sudor y la sangre de otros.
Solo un pueblo organizado que pone en el centro la solidaridad con las victimas puede hacer frente a este saqueo que genera parados, esclavos y hambrientos en serie.
Un país de récord en paro, consumo de drogas, fracaso escolar, precariedad laboral y corrupción parece el escenario adecuado para montar el gran casino y prostíbulo de Europa. Solo la acción solidaria frente a estas realidades podrá frenar la locura de un país dispuesto a comprometer seriamente el futuro de las nuevas generaciones. Una vez más la acción política autogestionaria es la respuesta.
La esclavitud infantil forma parte del sistema económico imperialista. La explotación de niños y jóvenes, que forman el grupo laboral más vulnerable y desprotegido, se ha convertido en un instrumento de la guerra comercial internacional.