Si algo está caracterizando al gobierno de Rodríguez Zapatero es la extensión de la mentira
Comenzó la
legislatura diciendo que lograríamos el pleno empleo y que España estaba a
salvo de la “supuesta crisis”. Nada más lejos de la realidad. Con más de 5
millones de parados nos disputamos el primer puesto en la UE con mayor tasa de paro. Nos
suele embaucar diciéndonos que los parados le quitan el sueño, o que le duelen
los recortes que tiene que imponer, ¿no estará de campaña electoral
Siempre se ha autoproclamado como
un adalid de la paz, pero las mayores partidas de gasto militar han sido con su
gobierno. Se dio autobombo electoral con sus propuestas estrella de la
deducción de los 400 euros y el cheque bebé que hoy tiene que recular. Con lo
que se gastó en estas medidas más en sus planes-E (puro engaño) superan con
creces los 15.000 millones de euros que pretende ahorrar con el tijeretazo que
sufrirán más lo que menos tienen.
Ahora dice que va a subir los impuestos a los
más ricos. Pose de izquierda de quien nunca tuvo de izquierda más que la
retórica de algunas de sus palabras y expresiones. Si quiere subir los
impuestos a los ricos habría bajado el impuesto más injusto: el IVA. Pero no,
el pasado marzo se atrevió a decir: “La
subida del IVA es social”. No puede ser social unimpuesto que carga contra los pobres. En el primer programa
electoral del PSOE se proponía abolir este tipo de impuestos. Hoy los sube... y
luego dice que va a subirlos a los ricos. Una mentira más. Mera estética
electoral. Un acto de hipocresía.