El sistema económico se ha organizado internacionalmente de una manera perversa, buscando en cada operación el máximo beneficio, utilizando a las personas y su trabajo como mercancía. El PARO se crea artificialmente. Es un negocio. Lo genera el sistema económico contra los trabajadores, y especialmente contra los más débiles, para poder explotarlos impunemente. EL PARO es una forma de control social, humilla a los trabajadores, obligándoles a soportar cualquier explotación laboral para conseguir o conservar su empleo, ataca la dignidad de la persona y su vocación a la solidaridad y es un atentado contra la familia y la vida humana. EL PARO divide a los trabajadores, enfrentando a fijos contra precarios, trabajadores contra parados, españoles contra inmigrantes…