CCOO ha pedido que se fije un cupo de entrada de inmigrantes a España porque nuestro país no tiene una capacidad ilimitada de absorber inmigrantes. Estos señores sindicalistas, subvencionados por el Estado, se olvidan de que los inmigrantes tienen que venir a España porque en sus países de origen se mueren de hambre. Y se mueren de hambre porque el sistema económico mundial expolia sistemáticamente al 80% de la humanidad en beneficio de unas pocas empresas multinacionales y en beneficio de unos pocos países, como España.
Los liberados de CCOO deberían denunciar en primer lugar el genocidio del hambre y la esclavitud de millones de seres humanos, la mayoría niños. También deberían saber que la inmigración está sosteniendo el crecimiento económico y demográfico de España, pero este crecimiento es verdad no beneficia al pueblo sino a las grandes empresas como bancos, constructoras, eléctricas, etc.
En España hace falta un nuevo sindicalismo que priorice la defensa de los trabajadores más agredidos como los trabajadores precarios, fundamentalmente jóvenes, mujeres e inmigrantes. Es necesario recuperar el internacionalismo solidario frente al corporativismo nacionalista.
Autor: SAIn de Madrid-
Fecha: 2007-02-10