Esto supone que no debe haber más del 60 % de personas del mismo sexo por tramos de cinco candidatos en las candidaturas de los partidos. Es decir que si una circunscripción tiene diez diputados, en la lista de cada partido debe haber tres mujeres y dos hombres (o dos mujeres y tres hombres) entre los cinco primeros candidatos y lo mismo entre los cinco últimos.
Esto se debe a la aprobación de la Ley de Igualdad por parte del PSOE en esta legislatura, acompañada de un gran cacareo mediático por parte de los dirigentes del PSOE y sus grupos de comunicación afines. Lo que no han dicho esos dirigentes del PSOE es que si se repitiesen exactamente los resultados de 2004 y el PSOE obtuviese los mismos escaños en cada circunscripción, en su grupo parlamentario habría dos mujeres menos. ¿Son estos los que dan lecciones de igualdad?
El PSOE ha abandonado la vieja lucha socialista por la igualdad. Si el PSOE hubiera querido avanzar en igualdad ¿porqué no hizo una ley de igualdad que obligue a que haya cuotas en las listas electorales según el nivel de renta, en vez del sexo? Se afirma que en España hay 8 millones de pobres, es decir el 20% de la población española. ¿Por qué no hizo el PSOE una ley que obligase a que en las listas de los partidos hubiera un 20% de candidatos pobres?
Porque al PSOE no le interesa ya la igualdad, lo que le interesa es la defensa de los ricos. Y de las ricas.