Hubo un tiempo, antes de la Primera Guerra Mundial sobre todo, en que los socialistas hacían propuestas socialistas. Hoy los socio-listos hacen propuestas muy listas, tipo Carmen Chacón.
Los socialistas inspirados en propuestas como la del fourierista católico Víctor Calland creían en la “supresión de los alquileres mediante la elevación de los arrendatarios al derecho de propiedad” (1857). Los socio-listos, los amigos de la Banca creen en la extensión del alquiler a beneficio de los grandes propietarios, mínimamente financiada por un estado paternalista.
Los socialistas creían en la acción legislativa del Estado para favorecer a los desfavorecidos. Creían en la creación de cooperativas.
Las propuestas de los socio-listos favorecen a los que tienen excedente de vivienda, aunque hablen de favorecer a los sin vivienda.
Es verdad que son electoralistas, pero no sólo son eso: son socios de los grandes propietarios. Vamos a quitarles la careta. Se les está acabando la impunidad moral.