Días después de que el Ayuntamiento de Santander a través del Concejal de Participación Ciudadana, Santiago Recio, haya denegado al partido SAIn la solicitud para utilizar alguno de los centros culturales que hay en el municipio, tiene “gracia” el anuncio público del citado concejal de que Ayuntamiento proyecta aumentar la red de centros cívicos y ampliar su horario de apertura a los fines de semana para promover el asociacionismo.
El señor Santiago Recio declaró la siguiente perla: “Los centros cívicos y locales municipales son un patrimonio del ayuntamiento de Santander, que éste pone a disposición de todos los vecinos”.
Ante ello, tenemos que hacer las siguientes observaciones:
Primera: Los centros cívicos y locales municipales no son un patrimonio del ayuntamiento, sino de todos los vecinos, que somos los que los hemos pagado con nuestros impuestos y contribuciones.
Segunda: Los centros municipales no están a disposición de todos los vecinos, sino de aquellos que hacen las actividades que el ayuntamiento juzga “idóneas”, censurando el resto. El partido SAIn ha sido víctima de esta censura totalitaria, disfrazada de burocracia y ordenanzas.