En el anuncio del Congreso de que va a reducir el sueldo un 10% de los diputados, hay trampa.
Esa rebaja no se hará sobre el montante
del sueldo total sino sobre lo que técnicamente se conoce como asignación
constitucional, es decir, la retribución básica, que ahora es de 3.126,52 euros
mensuales. Quedará en 2.813,86 euros. No afectará esa reducción sin embargo a
la otra parte del sueldo, la indemnización por razón de servicio, que seguirá
siendo de 1.873,86 euros al mes para los diputados de las circunscripciones
distintas a la de Madrid y de 870,56 euros para los electos de la capital.
Estas indemnizaciones no tributan a Hacienda. Por tanto, el recorte real es inferior
al anunciado.