El Gobierno de Rodríguez Zapatero acaba de aprobar una nueva reforma laboral que fue precedida de una inmensa campaña que quiso hacernos creer que era lo más necesario que podía hacerse.
ANTE LA ÚLTIMA REFORMA LABORAL.
El
Gobierno de Rodríguez Zapatero acaba de aprobar una nueva reforma laboral que
fue precedida de una inmensa campaña que quiso hacernos creer que era lo más
necesario que podía hacerse.
Las
medidas más destacadas de esta reforma son las siguientes:
1- Se reduce el coste del despido mediante dos fórmulas: la
generalización del uso del contrato de fomento del empleo -con 33 días de indemnización
por año trabajado en lugar de 45 en caso de improcedencia- y el pago por el
Fogasa de ocho días de esa indemnización en los contratos indefinidos.
2- Se amplía
aún más el uso del contrato del despido barato al colectivo de trabajadores
fijos de entre 31 y 44 años.
3- Amplía
el ámbito de aplicación del despido objetivo por causas económicas que será
viable "cuando se desprenda una situación económica negativa" y así
poder extinguir el contrato con una indemnización de veinte días.
4- Los contratos temporales más utilizados, los de
obra o servicios determinado, tendrán una duración máxima detres años, más otro año ampliable si se
acuerda vía negociación colectiva y prevé implantar la medida del incremento de
la indemnización por la finalización de los contratos temporales de hasta doce
días por año trabajado.
5- Selevanta el veto a las empresas de trabajo temporal para que puedan operar
en el sector público y se elimina igualmente la prohibición a las ETT para
operar en el sector de la construcción, tradicional prohibición que trataba de
neutralizar los peligrosos efectos de unir trabajo peligroso con contratos
temporales.
6.- Se
abre la puerta a las agencias privadas de colocación.
7.- Se regula la reducción de jornada como
ajuste temporal.
8.- Se
amplían los colectivos a los que poder contratar para la formación y en
prácticas.
9.- Se debilita
la negociación colectiva, permitiendo la inaplicación de los convenios en
las empresas en materias como la regulación colectiva, como los salarios, el tiempo
de trabajo y su distribución, horario laboral u organización del trabajo.
En
resumen: se rebajan los costes del contrato, se abarata el despido, se facilita
la entrada de las ETTs en sectores que hasta ahora tenían restringidos, se
flexibilizan las condiciones de trabajo (horarios, jornada, funcionalidad,
sistemas de turnos y sistemas de retribución), se hace mas flexible la
contratación de jóvenesy se socava el
valor de los convenios colectivos. Independientemente de las valoracionesque se lancen al público, la postura
patronal ha quedado ampliamente fortalecida.
ANTE LASANTERIORES REFORMAS SILENCIADAS.
Esta
reforma laboral ha provocado la convocatoria de una huelga general por los
sindicatos. Es lógica la protesta, pero ¿por qué los sindicatos han callado
mientras se recortaban los derechos de los trabajadores inmigrantes, los más
vulnerables?
El
fenómeno de la explotación de los inmigrantes ha sido el más destacado de las
relaciones laborales de nuestro país en los últimos años. Su aportación al
crecimiento económico español ha sido decisivo y, con el advenimiento de la
crisis, se han dictado dos normas limitativas de sus derechos que han pasado
inadvertidas al debate público, y que como partido SAIn no queremos callar:
- La Ley
de Extranjería, reformada en diciembre de 2009 que atenta a los derechos
humanos básicos (como el de la educación, la presunción de inocencia, la vida
familiar y la vivienda. Se endurece el derecho sancionador, se sanciona la
hospitalidad, se amplían los plazos de internamiento, se persigue a los
menores, se intensifica la dependencia del empresario, se facilitan las
repatriaciones y se dificulta el acceso a los permisos aumentando las
posibilidades de incurrir en la irregularidad sobrevenida).
- Y el Real Decreto Ley 4/2008, de 19 de
septiembre que aprueba el abono acumulado y de forma anticipada de la
prestación contributiva por desempleo a trabajadores extranjeros no
comunitarios que retornen voluntariamente a sus países de origen. Los
inmigrantes acogidos a esta medida verán limitadas sus prestaciones de
Seguridad Social. No se cotiza en el plano contributivo, se extingue la
autorización de residencia y no podrán concederse otras en 3 años. Si el
inmigrante tiene familiares reagrupados sin autorización de residencia,
independiente también la perderá. La medida también supone una renuncia al
subsidio por desempleo y sus prestaciones complementarias. A esto la ley lo
llama “ampliación de derechos”.
Los inmigrantes son
trabajadores, pero no tienen sindicatos que salgan en su defensa.
¿QUÉ HACE FALTA?: IR EN DIRECCIÓN
CONTRARIA.
Esta
reforma laboral se ha aprobado por la presión del aparato financiero y
mediático que asfixia al mundo del trabajo. El suelo de esta reforma es, en
nuestra opinión, la masiva difusión de mensajes mentirosos.
El primero,
es el del alto coste salarial. Nuestro tejido productivo está dominado por
microempresas sin negociación colectiva en gran parte de la población
asalariada lo que refuerza la tendencia a los bajos salarios.
El segundoes el de que despedir es caro en España. Con la alta temporalidad existente,
las indemnizaciones por despido son muy baratas pues su cálculo se hace en
función de la antigüedad y ésta, en grado creciente, es muy escasa.
Otra
mentira es que el paro ha sido provocado por las garantías y
derechos de los trabajadores. En el año 2009, en plena recesión, se hicieron
más de 13 millones de contratos temporales, y los empresarios no tuvieron
especiales problemas para reducir sus plantillas, lo que llevó al desempleo a
más de cuatro millones de personas. ¿Dónde está la rigidez que tanto preocupa a
nuestra banca y a la prensa financiera?.
Desde el
Partido SAIn denunciamos que el “socialismo”de este gobierno sueña con lograr la recuperación económica debilitando los
derechos de los trabajadores y vigorizando los del capital. Creer que es
posible un nuevo modelo productivo depreciando el valor del trabajo es un
engaño. Este camino nos lleva, en cambio, al modelo de competir con bajos
costes laborales emulando a los países del Este de Europa o China.
Es
evidente que la reforma debería haber sido otra. Ésta será ineficaz como las
anteriores. Es injusta pues carga sobre quienes no han provocado la
crisis y sigue los postulados de quienes la provocaron. Y es inmoral porque lleva la firma de quien se puso tras una pancarta prometiendo
combatirla.
Desde el Partido SAIn invitamos a toda la sociedad a
conocer y adherirse al Posicionamiento contra las causas del paro. Y a luchar
políticamente por un trabajo digno para todos los trabajadores del mundo.