En la tarde de ayer el Senado aprobó la Ley del Aborto, con los votos del PSOE y el apoyo comprado de los partidos nacionalistas reaccionarios Entesa Catalana Progrés (PSC-ERC-ICV), PNV, BNG y algunos senadores del Grupo Mixto y de CDC-CiU. Un nuevo paso que confirma que el PSOE no defiende a los débiles, sino a los poderosos. El aborto es un odioso acto de violencia realizado contra los no-nacidos y contra las madres. Un acto de violencia convertido en negocio. Del cual parece claro que algún senador del PSOE se beneficia económicamente.
Zapatero pretende compensar el crecimiento del paro y las medidas económicas que su gobierno está tomando contra familias y trabajadores (subida de impuestos indirectos, retraso de la jubilación hasta los 67 años...) con medidas “progres” como la del aborto.
La equiparación de izquierda y permisividad ante el aborto es una mentira de hecho y una contradicción absoluta con los valores que toda la izquierda debe defender. En el mundo han sido regímenes capitalistas de derechas o totalitarios comunistas los que han promovido el aborto. No hay en nuestros días una afirmación más reaccionaria que la del derecho de una persona sobre la vida del hijo no nacido. Es el derecho de propiedad más absoluto concebible, más allá del derecho del amo sobre el esclavo
Nosotros somos socialistas, porque defendemos la socialización de los medios de producción, porque luchamos contra cualquier explotación del hombre por el hombre. Y también porque defendemos la vida humana como valor supremo. Nadie, en nombre de nada, puede suprimirla. Numerosos socialistas como el filósofo Norberto Bobbio, el ex presidente de la Internacional Socialista Antonio Guterres se han opuesto al aborto con claridad. El ex presidente socialista de Uruguay, Tabaré Vázquez vetó una propuesta de aborto en su país afirmando: “El verdadero grado de civilización de una nación se mide por cómo se protege a los más necesitados. Por eso se debe proteger más a los más débiles. Es más adecuado buscar una solución basada en la solidaridad que permita promocionar a la mujer y a su criatura, otorgándole la libertad de poder optar por otras vías y, de esta forma, salvar a los dos. Es menester atacar las verdaderas causas del aborto en nuestro país y que surgen de nuestra realidad socio-económica.”
Entre las primeras causas que obligan a las mujeres a abortar en España están la coacción de la pareja y la coacción laboral, especialmente entre los inmigrantes. Pero este gobierno ha combatido ferozmente a la familia, ha silenciado esta forma de violencia doméstica que es el aborto y ha acrecentado de manera dramática la explotación laboral a la que somete, de una forma especial a jóvenes, mujeres e inmigrantes. El fundador del PSOE, Pablo Iglesias en un artículo en 1905 afirmaba: “La clase obrera necesita poner coto a la explotación de la mujer proletaria, tanto para que ésta cumpla en condiciones la función de la maternidad, como para que pueda contribuir a la redención de su clase, que entraña su propia redención”. Pero el PSOE de hoy, traicionando a su historia, lejos de poner coto a la explotación de las mujeres, las deja aún más a merced de los explotadores, impidiéndoles cumplir una de sus dimensiones, la de la maternidad.
La izquierda debe hacer que el vientre de la madre sea el lugar que la naturaleza ha hecho que sea: el lugar más protegido. Y que la sociedad entera lo sea también, para la madre y para los niños, antes y después de nacer. El Partido SAIn se compromete a desarrollar una acción decidida contra el hecho real del aborto combatiendo las causas y ayudando eficazmente a las familias, asistiendo legal y socialmente a las madres con problemas, tanto a la que desee quedarse con su hijo como a la que quiera darlo en adopción.