G. MAESTRE, S/C de Tenerife
Las cifras de pobreza en Canarias no hacen sino sumarse a las advertencias que desde hace varios meses vienen haciendo organizaciones sociales como Cáritas, que vaticinaban un aumento significativo en la demanda de ayudas básicas para la supervivencia en los últimos meses del pasado año 2008 y durante el presente 2009.
Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), Canarias encabeza desde 2004 las cifras de personas situadas bajo el umbral de la pobreza, es decir, cuyos ingresos son inferiores al 60% de los ingresos medios de la población. Desde esta fecha los porcentajes, lejos de haberse reducido por la bonanza económica, no han hecho sino aumentar, pasando del 15,3% del año 2004 al 28% actual.
Esta cifra aún no es definitiva, pero se considera muy aproximada a la realidad, no obstante fue la ofrecida por el Consejo Económico y Social de Canarias el pasado noviembre y es la que baraja también Cáritas.
Pero ¿cómo puede ser que habiéndose creado tanta riqueza y empleo durante las dos últimas décadas la pobreza no haya hecho sino aumentar?
A juicio del director de Cáritas en Tenerife, Leonardo Ruiz, "el problema es que ha fallado rotundamente la distribución de riquezas, y el rico es más rico que antes y el pobre más pobre. De tal manera que para las personas que vivían sumidas en la pobreza hace cinco años apenas ha habido cambios en su circunstancias y el desnivel y las clases sociales se mantienen prácticamente inalterables".
En este sentido, cabe recordar que según los datos de Agencia Tributaria, MIL CANARIOS CONCENTRAN MÁN DE 1.400 MILLONES DE EUROS.
De ello se desprende que los beneficios existentes por la creación de empleo y las mejoras sociales han beneficiado mayoritariamente a las clases medias, pero apenas se han dejado notar en las más afectadas por la pobreza que, en todo el país, han pasado de ser una población de ocho millones y medio de personas en 1994 a nueve millones en la actualidad.
"La crisis está afectando de lleno a la clase media porque de golpe y porrazo se han visto sumidos en la pobreza más absoluta, pero también a quienes ya tenían una situación complicada, como por ejemplo los pensionistas que, en muchos casos, cobran menos de 330 euros al mes", señala Ruiz.
Que las Islas registren estas cifras de pobreza es el resultado de numerosos factores. Uno de los más importantes es la cantidad de pensionistas no contributivos que se localizan, ya que si la media nacional es de un 5% de la población, en el Archipiélago asciende a un 15%.
A ello se une la menor tasa de salarios debido a que los convenios colectivos provinciales para cada una de las profesiones se acuerdan con tablas salariales inferiores a las estatales.
A consecuencia de todo ello el nivel salarial, y por lo tanto el de ingresos, es inferior a la media, de tal manera que el poder adquisitivo también es más bajo; y es que la renta media por persona en Canarias en 2007 fue de 8.965 euros al año y la nacional 10.676 euros.
Obviamente, los niveles de paro también son decisivos, ya que en las Islas son muy superiores a la media en relación a la población residente. Así, no es extraño que el año 2008 se cerrara con más de 200.000 desempleados más que el anterior, aunque lo realmente preocupante son las cifras que se barajan para 2009, ya que en lo que coinciden todos los expertos económicos es en que no será hasta finales de este año y comienzos del siguiente cuando se empiece a ver la luz al final de túnel financiero.