Desde estas páginas, manifestamos nuestra solidaridad con Roberto B y su familia, que han sido objeto de un atentado terrorista a las puertas de su vivienda, en la pasada madrugada (jueves 28 de Enero). Sobre las tres de la mañana, explotaba un artefacto casero, realizado con cabezas de fuegos pirotécnicos y una pequeña bombona,que causó diversos daños materiales. Junto a los restos se encontraron octavillas escritas en gallego reintegracionista con diversos insultos, por lo que claramente la autoria apunta a un grupo independentista radical.
Este abogado y catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela, además de colaborador habitual de diversos medios de comunicación es un firme defensor de la libertad de expresión y denuncia valientemente el nacionalismo.
Roberto Blanco se caracteriza por ser un firme defensor de la libertad, y por eso ha sido atacado varias veces por los grupos independentistas. En una ocasión le sellaron las puertas de su despacho en la universidad, además de recibir insultos por los pasillos exigiéndole que diera sus clases en gallego y tildándole de fascista por no hacerlo. En los últimos meses estos ataques han sido en su casa ,donde vive con su familia.
Consciente de que estos ataques nacionalistas contra él tienen el objetivo de hacerle callar y de instaurar un clima de miedo, para que las personas que opinan diferente a los sectores nacionalistas no puedan opinar ni manifestarse en libertad.
Los militantes del partido Sain, en nuestro compromiso de defensa de las víctimas del nacionalismo, rechazamos estos ataques a la libertad de las personas, y expresamos nuestra solidaridad con Roberto L. Blanco Valdés y su familia.
A continuación reproducimos parte de la entrevista que le realizamos en la primavera de 2007 y que salió publicada en la Revista Autogestión, nº69.
La insolidaridad del nacionalismo
Entrevista a Roberto L. Blanco Valdés. Autogestión, junio-julio de 2007, nº69.
En la actividad política es muy importante el control del lenguaje. Fijar el paradigma en el que se discute es crucial para perder o ganar las batallas. Cuando se dice “paz” se acepta la paz de la que habla el mundo abertzale. No es un problema semántico, sino que es un problema político de fondo. La paz implica un proceso dónde hay dos partes que tienen parte de razón...y pueden llegar a un acuerdo. Y en este caso no es así. El concepto de paz lleva aparejada la idea de un conflicto. Y no hay más conflicto que el que unos tipos se creen con derecho a defender sus ideas matando a otras personas.
Contra el vicio de pedir , está la virtud de no dar. Hay cosas que se solucionan diciendo NO. No vamos a hablar todas las lenguas en el parlamento. Porque la mayor parte del país no exige esto, no lo exige la opinión pública española, ni la catalana, ni el sentido común. No es razonable andar con traductores si hay una lengua común. El nacionalismo no se sacia nunca. Es como el ogro que cuanto más come más le crece la barriga, más hambre tiene.
No es verdad que todos seamos nacionalistas. Eso lo dicen los nacionalistas, “si no eres nacionalista,eres nacionalista español” ¡Mentira!. ¿Cuál es el elemento esencial que nos diferencia? Yo no me defino bajo la adscripción nacional. Lo que me une a los ciudadanos es el hecho de tener derechos políticos,de ser ciudadanos como los demás. Me da igual de donde sean, ese no es mi problema. Uno se siente de un sitio pero no se identifica el ser de un lugar con la concesión de derechos.
Lo que ocurre en la sociedad vasca es incomparable con lo que pasa aquí en Galicia, pero está así en gran medida por la impunidad. No sólo los criminales sino los que acosan, los que insultan, los que hacen listas negras… ¡No debemos tolerarlo, son cosas que hay que denunciar!